Cómo surgió la idea.

Escribí lo siguiente hace más de un año. No quise modificarlo, por que así surgió la idea del blog. Hoy, somos 3 personas las que participamos en él, así que lo guardé como entrada.


Mi vida entre calorías, nutrientes y comida.

La idea de abrir un blog de recetas no tiene más de dos meses. Comencé a experimentar y modificar algunas que encontraba en internet con el objetivo de hacerlas lo más saludables posibles cuidando su sabor. Ese día hice un flan napolitano, el postre favorito de mi novio, sustituyendo algunos ingredientes simples por otros igual de simples. Y quedó muy rico. Los días que siguieron me dediqué a seguir jugando con recetas de postres. Me obsesioné con ello un tiempo; me estaba levantando muy temprano antes de ir a la escuela para hornear, y le dedicaba cualquier rato libre a buscar recetas, sustituciones y calcular la información nutrimental.

Estudio la Lic. en Ciencias Nutricionales, y aunque me encuentro lejos de comprender del todo ese sincronismo en los procesos biológicos que ocurren en nuestro organismo al ingerir alimentos, cada día aprendo alguna cosilla nueva. Y me encanta. Es maravilloso como nuestra fuente de energía, de vida, puede obtenerse de formas tan variadas – los alimentos y sus preparaciones – para terminar siendo utilizado en sus componentes básicos: glúcidos (carbohidratos), lípidos, proteínas, ácidos nucleicos, vitaminas y minerales – biomoléculas – . Todo termina separándose dentro para cumplir cada parte su función.

La comida, sin duda, influye en nuestro estado de salud. Necesitamos ciertos nutrientes, energía – medida en calorías – para seguir funcionando. Y alimentarse sanamente trae consigo una gran cantidad de beneficios que se ven reflejados en nuestra imagen, estado de ánimo y vitalidad. Sin embargo, estoy convencida de que su poder va más allá que solamente un vehículo de nutrientes.

Nuestra dieta, entendiéndose como los alimentos que consumimos habitualmente y no como un régimen alimenticio estructurado, es parte fundamental del nuestro estilo de vida. Lo que elegimos o no comer generalmente no depende de las calorías o nutrientes que tenga, más bien de nuestros gustos, la disponibilidad de alimentos, situación económica, tradiciones, costumbres, en fin, de nosotros, nuestras elecciones y nuestras circunstancias; de lo que somos.

En mi vida, siempre le he dado mucha importancia a la comida. Desde que tengo memoria vivía “a dieta” – en el sentido de régimen alimenticio, ahora si – . Cuidando porciones, midiendo y pesando, pendiente de las calorías consumidas, planeando el resto de mi vida en torno a lo que comería. Hoy le sigo dando gran importancia, pero en otro sentido. Creo en su poder; la necesitamos para vivir desde un punto de vista funcional, forma parte del conjunto de tradiciones y costumbres que definen una comunidad, tenemos la capacidad de disfrutarla; de crear con ella, de experimentar sabores, texturas, olores. Puede ser fuente de placer, recordarnos con sus olores y sabores situaciones o personas, vivencias, añoranzas. Puede también significar frustración, infortunio, tristeza, dolor, enfermedad; el no permitirse comer ciertos alimentos por alguna enfermedad o restricción personal aunque se tenga acceso a ella, o el no tener acceso a ella, hambre, desnutrición, marginación; problemática real de la que a veces nos olvidamos.

Volviendo al blog. La idea original era compartir recetas de postres modificadas, saludables, bajas en calorías; sin embargo, decidí abrir un poquito las opciones. Me gusta la comida, trabajo continuamente en establecer una relación saludable con ella; dejé de contar calorías y nutrientes para dejar un poquito a la intuición, aunque entiendo que hay personas que necesitan apegarse a algún régimen por situaciones de salud o metas específicas. Amo cocinar, y cada día aprendo alguna cosita. Y soy nutrióloga en formación. Así que el nuevo objetivo del blog es simplemente compartir información.

Información relacionada con la comida y la nutrición; recetas con su información nutrimental – no todas mías, pero todas probadas y diciendo la fuente-, tips de cocina -igual, probados-, y lo que vaya aprendiendo a lo largo de mi formación.

Así como creo en el poder de la comida, creo en el poder de la información. No pretendo adoctrinar, entiendo que en la nutrición y en la cocina – como en todo – hay diversas posturas, gustos y metas; simplemente busco compartir lo que vaya captando del campo que pudiera resultar útil para otras personas.

Creo que se puede encontrar un balance entre la vida, las calorías, los nutrientes, las recetas y la comida. Y cada vez estoy más convencida en la importancia que tiene establecer una buena relación con la comida. Y creo que las bases para esa relación están en el conocimiento. Y por ahí va ese blog.

Se aceptan comentarios, sugerencias y correcciones, pues estoy segura que de aquí también aprenderé algunas cositas.

Buen día, y, quería escribir sin caritas pero como que faltó algo… :D.

Como primer receta, ahi va la del Flan Napolitano que decía al principio.

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